ELEISON AI  †  SANTO ROSARIO DIARIO
Santo Rosario · Jueves

Misterios Luminosos

18 de junio de 2026 · XI Semana del Tiempo Ordinario
El bautismo de Jesús en el Jordán con el Espíritu Santo descendiendo
Lecturas de hoy:
Eclesiástico 48, 1-15 — Elías, el profeta de fuego.
Mateo 6, 7-15 — El Padre Nuestro y la condición del perdón.

Intenciones de este Rosario

Por la paz del mundo, para que los hombres reconozcan a Dios como Padre y se traten entre sí como hermanos. †
Por las familias, para que sean verdaderas Iglesias domésticas, escuelas de perdón y de amor. †
Por quienes aún no conocen a Dios, para que la luz de Cristo los alcance y descubran que tienen un Padre que los espera. †

Oraciones iniciales

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

El Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Padre Nuestro · 3 Ave Marías (por la fe, la esperanza y la caridad) · Gloria

Primer Misterio Luminoso
El Bautismo de Jesús en el Jordán
Mateo 3, 13-17 · Marcos 1, 9-11
"Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco."Mateo 3, 17

Jesús, sin necesitar purificación alguna, baja a las aguas del Jordán y se deja bautizar por Juan. Es el gesto de un Dios que se identifica plenamente con nosotros. Y en ese momento se abre el cielo: se escucha la voz del Padre y se ve descender al Espíritu como paloma. Es la primera vez que la Trinidad entera se manifiesta junta, públicamente, ante los hombres.

Ese mismo Padre que nombra a Jesús "Hijo amado" es el Padre al que hoy llamamos nuestro cuando rezamos el Padre Nuestro. Nuestro propio bautismo nos injertó en esa misma filiación: también nosotros somos, en Cristo, hijos amados en quienes Dios se complace.

"Eres hijo de Dios. Vive, pues, como hijo de Dios: con la cabeza alta, el corazón limpio y la mirada en alto."San Josemaría Escrivá
† Intención: Por la paz del mundo. Que los hombres, redescubriéndose hijos de un mismo Padre, dejen de tratarse como extraños o enemigos.

Oraciones

Padre Nuestro · 10 Ave Marías · Gloria · Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Segundo Misterio Luminoso
Las Bodas de Caná
Juan 2, 1-12
"Haced lo que él os diga."Juan 2, 5

El primer milagro público de Jesús ocurre, significativamente, en una boda — en el corazón de la vida familiar. María nota lo que falta antes de que nadie lo pida, e intercede ante su Hijo sin exigir, solo señalando la necesidad: "No tienen vino." Esa es la forma materna de la intercesión: discreta, atenta, confiada.

Caná nos recuerda que Jesús no es ajeno a las alegrías y a las urgencias domésticas. Entra en una celebración familiar y la transforma desde adentro, convirtiendo el agua común en el vino de la fiesta. Así actúa también en cada familia que lo invita a su mesa: transformando lo ordinario en motivo de gozo.

"María está siempre atenta a las necesidades del hombre: en Caná convirtió el silencio en súplica y el agua en signo de la gloria de su Hijo."San Juan Pablo II · Redemptoris Mater
† Intención: Por las familias. Que, como en Caná, inviten a Cristo a su mesa y a sus celebraciones, y permitan que Él transforme lo cotidiano.

Oraciones

Padre Nuestro · 10 Ave Marías · Gloria · Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Tercer Misterio Luminoso
El Anuncio del Reino y la Llamada a la Conversión
Marcos 1, 14-15
"El tiempo se ha cumplido: convertíos y creed en la Buena Nueva."Marcos 1, 15

Jesús comienza su predicación con una urgencia: el Reino de Dios está cerca, y eso exige una respuesta inmediata, no una reflexión postergada. La conversión no es un evento del pasado que se hace una vez; es una decisión que se renueva cada día, especialmente en lo doméstico, donde la rutina puede apagar la urgencia del Evangelio.

San Ignacio de Loyola construyó toda su espiritualidad alrededor de este llamado: discernir, cada día, hacia dónde nos mueve realmente el corazón, y convertirnos sin demora cuando descubrimos que nos hemos alejado. Esa misma conversión diaria es la que sostiene un hogar — perdonar de nuevo, empezar de nuevo, amar de nuevo.

"Conviértete del todo a Dios, y Él se servirá de ti para cosas grandes."San Ignacio de Loyola · Ejercicios Espirituales
† Intención: Por quienes aún no conocen a Dios. Que escuchen el anuncio del Reino y encuentren, en esa Buena Nueva, al Padre que los está esperando.

Oraciones

Padre Nuestro · 10 Ave Marías · Gloria · Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Cuarto Misterio Luminoso
La Transfiguración del Señor
Mateo 17, 1-8 · Lucas 9, 28-36
"Éste es mi Hijo amado: escuchadlo."Mateo 17, 5

En el monte, ante Pedro, Santiago y Juan, Jesús deja ver por un instante la gloria que su humanidad normalmente vela. Su rostro resplandece como el sol. Es un anticipo —para sostener la fe de los discípulos antes de la Pasión— de la gloria que un día compartiremos si permanecemos fieles.

San Agustín pasó buena parte de su vida buscando una belleza que finalmente reconoció como Dios mismo, "antigua y siempre nueva." La Transfiguración es exactamente eso: el rostro de la Belleza que siempre estuvo ahí, manifestándose de golpe ante quienes tenían los ojos para verla.

"Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva; tarde te amé."San Agustín de Hipona · Confesiones, X, 27
† Intención: Por todos los enfermos y los que sufren en silencio. Que la luz de la Transfiguración les recuerde que el sufrimiento de hoy no es la última palabra.

Oraciones

Padre Nuestro · 10 Ave Marías · Gloria · Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Quinto Misterio Luminoso
La Institución de la Eucaristía
Mateo 26, 26-28 · Lucas 22, 19-20
"Esto es mi cuerpo, entregado por vosotros."Lucas 22, 19

En la Última Cena, Jesús reúne a los suyos —su familia espiritual— alrededor de una mesa, como en cada hogar se reúne una familia para comer. Y en ese gesto tan doméstico, instituye el sacramento más alto: se entrega Él mismo como alimento, para quedarse con nosotros hasta el fin de los tiempos.

San Roberto Belarmino dedicó buena parte de su vida a defender, con precisión doctrinal, esta verdad central: que en la Eucaristía no recibimos un símbolo, sino a Cristo verdaderamente presente. Cada vez que una familia comparte la mesa, hay un eco lejano de esa Última Cena: el alimento compartido como signo de comunión y de amor que se entrega.

"En la Eucaristía no recibimos una parte de Cristo, sino a Cristo entero, vivo y glorioso."San Roberto Belarmino
† Intención: Por la comunidad de Eleison AI y por cada familia que nos lee. Que la mesa de cada hogar sea siempre lugar de encuentro, perdón y gratitud.

Oraciones

Padre Nuestro · 10 Ave Marías · Gloria · Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.

Oraciones finales

Salve ReginaDios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo. Amén.

Por las intenciones de este Rosario:

Padre nuestro, que en el Jordán nos llamaste hijos amados, que en Caná transformaste lo cotidiano, que nos llamas hoy a la conversión, que nos mostraste tu gloria en el monte y que te entregas como Pan de Vida: te ofrecemos este Santo Rosario por la paz del mundo, por nuestras familias, y por quienes todavía no te conocen como Padre. Que ellos también puedan, un día, decirte: "Padre nuestro." Amén.

Oración a San Miguel Arcángel:

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Ad Maiorem Dei Gloriam †

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