Misterios Gloriosos
Amós 5, 14-15.21-24 — "Que fluya la justicia como el agua."
Mateo 8, 28-34 — Los endemoniados gadarenos son liberados; el pueblo pide a Jesús que se marche.
Intenciones de este Rosario
Por quienes temen el costo de la liberación que Cristo ofrece, para que se atrevan a aceptarla. †
Por la devoción a la Preciosísima Sangre de Cristo, que comienza hoy. †
Por la verdadera justicia, que fluya como el agua en nuestras familias, trabajos y sociedad. †
Oraciones iniciales
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
El Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro · 3 Ave Marías (por la fe, la esperanza y la caridad) · Gloria
La Sangre derramada en la Cruz no terminó en la muerte: culminó en la Resurrección. Al iniciar hoy el mes de la Preciosísima Sangre, contemplamos que ese derramamiento no fue en vano — fue el precio pagado por una victoria definitiva sobre el mal, la misma clase de liberación que Cristo ofreció a los endemoniados gadarenos.
Oraciones
El pueblo gadareno pidió a Jesús que se fuera. En la Ascensión, Jesús sí se va — pero no por rechazo, sino cumpliendo su misión, dejando el Espíritu Santo en su lugar. Hay una diferencia enorme entre pedirle a Dios que se aleje por miedo al cambio, y despedirlo confiando en que su obra continúa de otra forma.
Oraciones
El Espíritu Santo es quien hace posible que la justicia fluya de verdad, y no solo como ritual vacío. Sin Él, la religiosidad se queda en gesto externo; con Él, se convierte en transformación real de vida, tal como Amós exigía a un pueblo que ofrecía sacrificios sin cambiar el corazón.
Oraciones
Los endemoniados vivían entre los sepulcros — en el territorio de la muerte. María, asunta al cielo en cuerpo y alma, es la promesa de que ese territorio no tiene la última palabra. Quien hoy vive "entre sepulcros" —atado a un mal, a una herida, a una esclavitud— puede mirar a María como signo de que la muerte no gana.
Oraciones
La Sangre de Cristo, que hoy comenzamos a contemplar en este mes especial, es la que compró la redención de toda la humanidad — incluida María, preservada de toda mancha por los méritos de esa misma Sangre. Ella, coronada Reina, es la primera beneficiaria plena de lo que hoy celebramos: el precio pagado por nuestra libertad.
Oraciones
Oraciones finales
Oración a San Miguel Arcángel:
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.