Misterios Dolorosos
Efesios 2, 19-22 — "Cristo Jesús es la piedra angular."
Juan 20, 24-29 — "Aquí están mis manos; acerca tu dedo... ¡Señor mío y Dios mío!"
Intenciones de este Rosario
Por quienes atraviesan dudas de fe, para que como Santo Tomás lleguen al "Señor mío y Dios mío". †
Por los cristianos de la India y de Oriente, herederos de la misión de Santo Tomás. †
Por la devoción a la Preciosísima Sangre, que brotó de las llagas que Tomás quiso tocar. †
Oraciones iniciales
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
El Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro · 3 Ave Marías (por la fe, la esperanza y la caridad) · Gloria
En Getsemaní, Cristo mismo atraviesa la noche de la angustia — el momento en que todo dentro pregunta y nada parece responder. Quien duda no está lejos de Cristo: está, sin saberlo, cerca del huerto. Tomás dudó tras la Cruz; Jesús se angustió antes de ella. Ninguna pregunta honesta nos saca de su compañía.
Oraciones
En este mes de la Preciosísima Sangre contemplamos la flagelación: la primera gran efusión de la Sangre redentora. Las heridas que allí se abrieron son las mismas que, semanas después, Tomás pediría tocar. Lo que para los soldados fue castigo, para nosotros es fuente: cada llaga de Cristo es una puerta abierta a la fe.
Oraciones
Los soldados coronaron a Cristo de espinas burlándose de un Rey al que no creían. Tomás, semanas después, tampoco creyó — pero con una diferencia esencial: su incredulidad buscaba, no se burlaba. Hay una distancia enorme entre la duda que se ríe y la duda que quiere tocar. Dios responde a la segunda; la primera se cierra a sí misma la puerta.
Oraciones
Camino al Calvario, Cristo carga el peso de la Iglesia entera que nacería de su costado. Los apóstoles — incluido Tomás, con sus dudas — serían el cimiento de ese edificio. Dios no construye con piedras perfectas: construye con hombres reales que dudaron, cayeron y volvieron, y por eso mismo el edificio resiste.
Oraciones
El costado abierto en la Cruz es exactamente el lugar donde Tomás pidió meter su mano — y donde encontró, en vez de un argumento, a Dios mismo. La herida más dolorosa de la Pasión se convirtió en la puerta de la confesión de fe más alta del Evangelio: "¡Señor mío y Dios mío!" Así trabaja Dios: convierte sus heridas en nuestros lugares de encuentro.
Oraciones
Oraciones finales
Oración a San Miguel Arcángel:
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.