ELEISON AI  †  SANTO ROSARIO DIARIO
Santo Rosario · Martes

Misterios Dolorosos

16 de junio de 2026 · XI Semana del Tiempo Ordinario
Crucifijo iluminado en capilla de piedra
Lecturas de hoy:
1 Re 21, 17-29 — Elías confronta a Ajab. El arrepentimiento de un rey.
Mt 5, 43-48 — "Amad a vuestros enemigos. Sed perfectos como vuestro Padre."

Intenciones de este Rosario

Por la paz del mundo, especialmente en los lugares donde el odio parece más fuerte que el amor. †
Por todos los enfermos del cuerpo y del alma, para que encuentren en la Cruz la fuente de todo consuelo. †
Por quienes aún no conocen a Dios, para que reciban la gracia de la fe y descubran que Él los amó primero. †

Oraciones iniciales

Yo pecador me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado san Miguel arcángel, al bienaventurado san Juan Bautista, a los santos apóstoles san Pedro y san Pablo, a todos los santos, y a ti, padre, que pequé gravemente en pensamiento, palabra, obra y omisión; por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado san Miguel arcángel, al bienaventurado san Juan Bautista, a los santos apóstoles san Pedro y san Pablo, a todos los santos y a ti, padre, que intercedáis por mí ante Dios nuestro Señor. Amén.

El Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Padre Nuestro · 3 Ave Marías (por la fe, la esperanza y la caridad) · Gloria

Primer Misterio Doloroso
La Agonía de Jesús en el Huerto
Lucas 22, 39-46 · Mateo 26, 36-46
"Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya."Lucas 22, 42

En el huerto de los olivos, Jesús carga con el peso de todos los pecados del mundo. Su humanidad tiembla ante la magnitud de lo que viene. Suda sangre. Y sin embargo, en el momento más oscuro, en la noche más sola, pronuncia la oración más grande que ha salido de labios humanos: "no mi voluntad, sino la tuya". Aquí comienza la Pasión. Aquí comienza también la respuesta de Dios a todo sufrimiento humano: no desde fuera, mirando, sino desde adentro, sufriendo.

Pensemos hoy en quienes viven su propio huerto de los olivos: los enfermos que oran en la oscuridad de la madrugada, los que llevan años sin ver la salida, los que piden que el cáliz se aparte y no se aparta. Jesús estuvo ahí antes que ellos. Y les deja la única oración que funciona: la rendición confiada.

"El dolor es el cincel con que Dios esculpe sus obras maestras. No lo rechaces. Acéptalo, y verás que en sus manos, hasta tu sufrimiento se convierte en redención."San Josemaría Escrivá · Surco, 887
† Intención: Por todos los enfermos que esta noche no pudieron dormir. Que encuentren en el Huerto de los Olivos al Señor que los acompaña en su noche.

Oraciones

Padre Nuestro · 10 Ave Marías · Gloria · Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Segundo Misterio Doloroso
La Flagelación de Nuestro Señor
Mateo 27, 26 · Isaías 53, 5
"Él fue herido por nuestras rebeldías y molido por nuestros pecados. El castigo que nos da la paz cayó sobre él, y por sus llagas hemos sido curados."Isaías 53, 5

El cuerpo de Cristo azotado. La carne de Dios rasgada. No hay imagen más desconcertante en la historia humana: el Creador del universo, atado a una columna, recibiendo el castigo que merecían los que Él mismo creó. Y lo acepta. No porque no pueda resistir, sino porque eligió esto desde la eternidad.

El profeta Isaías lo había visto ocho siglos antes: "por sus llagas hemos sido curados". Hoy, en el Evangelio, Jesús nos pide que amemos a los enemigos. Solo quien entiende que Cristo fue flagelado precisamente por los que lo odiaban puede empezar a entender qué significa ese amor.

"La Pasión de Cristo es el libro en el que el alma aprende la verdad. Quien medita la Pasión, aprende a conocer la misericordia de Dios, la malicia del pecado y el valor infinito del alma humana."San Roberto Belarmino · De Ascensione Mentis in Deum
† Intención: Por quienes sufren violencia injusta en el mundo. Por los que son perseguidos por razones de fe. Por quienes no tienen a nadie que interceda por ellos.

Oraciones

Padre Nuestro · 10 Ave Marías · Gloria · Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Tercer Misterio Doloroso
La Coronación de Espinas
Mateo 27, 27-31 · Juan 19, 2-3
"Los soldados, trenzando una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza; y le echaron encima un manto de púrpura, y se le acercaban diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!» Y le daban bofetadas."Juan 19, 2-3

Lo coronan de burla. Lo visten de broma. Lo saludan con sarcasmo. Y en ese momento —en la humillación más profunda que puede recibir un rey— Jesús está siendo, sin que nadie lo sepa, más rey que nunca. La verdadera corona es esta. No la de oro y piedras preciosas. La de espinas. La del servicio hasta el final. La del amor que no se rinde aunque lo humillen.

San Ignacio de Loyola pedía en los Ejercicios Espirituales que contempláramos la Pasión "como si estuviéramos presentes". Hoy, estamos presentes. ¿Qué sentimos? ¿Vergüenza por los momentos en que nosotros también, con nuestros pecados, añadimos espinas a esa corona?

"En la contemplación de la Pasión, el alma que ama debe pedir al Señor: Señor, dame conocimiento interno de ti, que te has encarnado y muerto por mí, para que más te ame y te siga."San Ignacio de Loyola · Ejercicios Espirituales, 104
† Intención: Por los que no conocen a Dios — para que en algún momento de su vida reciban la gracia de la fe y descubran que este Rey coronado de espinas los amó desde antes de que nacieran.

Oraciones

Padre Nuestro · 10 Ave Marías · Gloria · Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Cuarto Misterio Doloroso
Jesús con la Cruz a Cuestas
Lucas 23, 26-31 · Juan 19, 17
"El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame."Lucas 9, 23

El camino al Calvario. El cuerpo ya flagelado, ya coronado de espinas, cargando ahora el instrumento de su propia muerte. Cae. Se levanta. Cae otra vez. Y en cada caída lleva consigo el peso de toda la humanidad. Simón de Cirene es llamado para ayudar — no voluntariamente, sino de camino. Y sin embargo, en ese momento forzado, toca la Cruz de Cristo.

Las cruces de nuestra vida — la enfermedad, el fracaso, la injusticia, la soledad — no son castigos de Dios. Son el punto de encuentro con el Señor que cargó la suya primero. El Evangelio de hoy nos pide que amemos incluso a nuestros enemigos. Solo quien cargó la propia cruz puede hacer eso.

"El sufrimiento tiene sentido, un sentido salvífico, cuando el hombre en su sufrimiento se une a Cristo. Cristo asumió el sufrimiento humano, y en esa unión con el hombre sufriente hace del dolor un camino de redención."San Juan Pablo II · Salvifici Doloris, 26
† Intención: Por la paz del mundo. Por los pueblos que cargan la cruz de la guerra, el hambre y la desesperanza. Para que Dios suscite corazones que busquen la paz y no la victoria.

Oraciones

Padre Nuestro · 10 Ave Marías · Gloria · Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.
Quinto Misterio Doloroso
La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor
Juan 19, 25-30 · Lucas 23, 33-46
"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu." Y dicho esto, expiró.Lucas 23, 46

El momento que divide la historia en dos. El Hijo de Dios, clavado en una cruz, entre dos ladrones, muere. El cielo se oscurece. El velo del Templo se rasga de arriba abajo. Y la última palabra que pronuncia no es de condena, ni de dolor, sino de confianza: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu".

En este momento están todas las intenciones de este Rosario. Los enfermos que quizás esta tarde mueran. Las personas que no conocen a Dios y que Él murió por ellas sin que lo sepan. Los países en guerra donde hoy habrá víctimas inocentes. Todo cabe en la Cruz. Todo fue llevado por Él en esa Cruz. Por eso María no huyó. Se quedó de pie — Stabat Mater — porque sabía que en esa muerte estaba la victoria.

"Nos hiciste para Ti, Señor, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti. Aquí, ante la Cruz, el corazón descansa. Porque aquí está el amor más grande que ha existido."San Agustín de Hipona · Confesiones I, 1 (adaptación meditativa)
† Intención: Por todos los que morirán hoy en el mundo. Por los que morirán solos, sin sacramentos, sin saber que son amados. Que la misericordia de Dios, que se derramó desde esta Cruz, los alcance en su último momento.

Oraciones

Padre Nuestro · 10 Ave Marías · Gloria · Oración de Fátima: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.

Oraciones finales

Salve ReginaDios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo. Amén.

Por las intenciones de este Rosario:

Señor Jesucristo, ofrecemos este Santo Rosario por la paz del mundo. Por todos los que hoy sufren en hospitales, en campos de guerra, en soledades invisibles. Y especialmente por quienes todavía no te conocen: que reciban la gracia de la fe, que algún día descubran que fuiste a la Cruz por ellos, que lleguen a llamarte Padre. Tú que todo lo puedes, haz posible lo que nosotros no podemos. Amén.

Oración a San Miguel Arcángel:

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Ad Maiorem Dei Gloriam †

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