Misterios Dolorosos
Oseas 14, 2-10 — "Vuelve, Israel, al Señor tu Dios... yo sanaré sus rebeldías."
Mateo 10, 16-23 — "Los envío como ovejas entre lobos... el que persevere hasta el fin se salvará."
Intenciones de este Rosario
Por los cristianos perseguidos en el mundo, para que el Espíritu hable por ellos en la hora de la prueba. †
Por la gracia de ser sagaces sin cinismo y sencillos sin ingenuidad. †
Por la perseverancia hasta el fin, que es la que salva. †
Oraciones iniciales
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
El Credo de los Apóstoles: Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro · 3 Ave Marías (por la fe, la esperanza y la caridad) · Gloria
En Getsemaní, Cristo enfrenta la hora de los lobos con las armas del Cordero: oración, entrega, fidelidad. Podría haber huido con astucia o entregado con ingenuidad; eligió la lucidez del que sabe lo que viene y la sencillez del que dice "hágase tu voluntad". Ahí está el equilibrio perfecto que hoy se nos pide.
Oraciones
Cristo es el Cordero entre los lobos. Azotado, no responde con violencia: vence desde la debilidad aparente, con la fuerza desarmada del amor. En este mes de la Preciosísima Sangre, la flagelación nos recuerda que el cristiano no derrota al mundo imitando sus métodos, sino manteniéndose limpio de corazón incluso bajo el golpe.
Oraciones
Coronado de espinas, burlado ante el tribunal, Cristo casi no habla. Su silencio es más elocuente que cualquier defensa. Es la promesa de hoy hecha carne: en la hora del juicio, no dependemos de nuestra elocuencia. El Espíritu sostiene y habla — a veces incluso a través de un silencio digno y sereno.
Oraciones
Camino del Calvario, Cristo cae y se levanta, cae y se levanta. No corre: persevera. Toda la victoria cristiana está en esa palabra. No se nos pide ganar todas las batallas ni convencer a todos: se nos pide no soltar la cruz, seguir caminando, perseverar hasta el fin.
Oraciones
En la Cruz culmina la promesa de Oseas: Dios sana nuestras rebeldías y nos ama generosamente, derramando su Sangre hasta la última gota. El que perseveró hasta el fin fue Él, primero. Y desde ahí, con los brazos abiertos, sigue diciendo a cada uno: "vuelve" — no importa cuántas veces te hayas alejado.
Oraciones
Oraciones finales
Oración a San Miguel Arcángel:
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.